Una titularidad rodeada de historia
Para un joven, ser convocado es una cosa. Ser titular en una eliminatoria mundialista en casa es otra. Mora dio ese paso ante Ecuador. Con 17 años y 259 días, FIFA lo identificó como el segundo titular más joven en una fase eliminatoria de un Mundial masculino, detrás de Pelé.
Un logro de equipo para celebrar
México ganó 2–0 con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez y avanzó a octavos. Mora no necesitaba anotar para que esta fuera una página importante: la titularidad lo situó dentro del reto competitivo central del equipo.
La promesa más allá del récord
La ilusión estaba en la posibilidad de un mediocampista creativo capaz de participar a ese nivel siendo adolescente. Conviene mirar sus conexiones con los compañeros, además de la marca histórica. Una eliminatoria exige que las ideas de un jugador sobrevivan tanto a la presión del rival como al peso del momento.
Lo que permanece después de una derrota
La caída posterior frente a Inglaterra no borra lo conseguido ante Ecuador. Los torneos terminan, a veces de forma dolorosa, pero dejan pruebas. Aquella noche México avanzó y un joven asumió una función importante. Merece un lugar propio en la historia, además de ser el capítulo esperanzador anterior al desenlace.